El templo de San Martín de Tours en Gazeo es un buen ejemplo de la arquitectura románica en esta comarca, aunque a raíz de las restauraciones realizadas en el siglo XX su aspecto exterior ha variado fuertemente.
En su interior se conserva un extraordinario ciclo de pinturas murales góticas (siglo XIV), redescubiertas en la segunda mitad del siglo XX tras permanecer ocultas durante siglos tras el retablo y bajo las capas de cal. Estas pinturas, de notable expresividad, muestran escenas religiosas como la Trinidad, la Crucifixión o pasajes de la vida pública de Jesús. Constituyen un auténtico “libro abierto” a la religiosidad de la Edad Media y son consideradas uno de los ejemplos más valiosos de la pintura mural en todo el país.