La buena información da autonomía. No basta con afirmar que algo “es accesible”: describe cómo es, con datos verificables. Explica accesos, escalones, pendientes, anchuras, ascensores, aseos, iluminación, ruido, tiempos y apoyos disponibles. Acompaña con fotos útiles y formatos alternativos (texto claro, audio, subtítulos, etc.). Anticipa también límites o condiciones: la transparencia evita frustraciones y genera confianza. Piensa: ¿Con esta información podría decidir sin llamar?