Construida en el siglo XVI, la ermita de los Remedios fue remodelada en el siglo XVIII, dándole su aspecto actual. Se trata de un edificio de planta rectangular, de una nave cubierta con cúpula vaída sobre pechinas y pórtico con postes metálicos que sustituyen a las antiguas columnas de piedra de las que hoy solo quedan como testigo las bases. La advocación original de la ermita, y que ha per durado a través del tiempo, es para la Virgen de los Remedios, aunque durante años compartió el patronazgo con Santa Catalina. Las fiestas en honor a la Virgen de los Remedios tienen lugar entre los días 30 de agosto al 9 de septiembre. El día 7 de septiembre se traslada en procesión la imagen de la Virgen desde su ermita a la iglesia parroquial. El día siguiente es la festividad de la natividad de María y, siguiendo la costumbre, tiene lugar el pasacalles de la banda de música. Al mediodía se celebra en su honor la misa solemne. Al atardecer se inicia la procesión de la imagen de la Virgen de los Remedios en su carroza, trasladándose desde la parroquia hasta su ermita a través de las principales calles del pueblo. Desde hace algunos años se celebra una ofrenda floral, terminando el acto religioso con el canto de la salve en la ermita.

