Construida entre 1967 y 1970, esta ermita se levanta sobre terrenos cedidos generosamente por los vecinos de la localidad, con el propósito de albergar la imagen del santo en honor al patrón de los agricultores.
Su arquitectura, de ladrillo y cemento, es sencilla y desprovista de ornamentos, en sintonía con la vida austera de San Isidro.
Patrón de Villaconejos, su festividad se celebra cada 15 de mayo, día en el que la pradera acoge la tradicional romería en su honor.

