En torno a la Fontanilla nació Perales de Tajuña, pero no sería hasta el año 1794 cuando se construyó la fuente monumental de la Mariblanca, dentro de las causas ilustradas del rey Carlos IV, para mejorar las condiciones de sus reinos. Una obra barroca que también se convirtió en lugar lúdico para el juego de pelota y abrevadero para los animales que transitaban por el Camino Real de Castellón
También conocida como Fuente Nueva o del Juego de Pelota, por situarse en las proximidades del antiguo frontón, la Fuente de la Mariblanca es un bello ejemplo de arquitectura barroca representativa de las pequeñas obras públicas rurales que se realizaban durante la Ilustración. Fue construida en piedra aprovechando diferentes manantiales de la zona y el abrevadero medieval.
El conjunto se compone de un pilón curvo de piedra labrada con dos pilares de sección cuadrada y remate en pirámide truncada, con dos caños cada una. En el centro se sitúa la fuente del Abanico o de la Mariblanca adornada con remate moldurado clásico en forma de peana para recibir la escultura de la Mariblanca. Se cree que en 1794 pudo ser retirado un busto de Carlos III.
Sorprendentemente, en 1963 con la llegada de las redes de alcantarillado, la fuente fue enterrada, permaneciendo sepultada hasta su recuperación en 1988.
