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Puente de Fuentidueña

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Puente de Hierro

Antes de los tiempos modernos de autovías y coches, este era el paso natural y principal para ir de Madrid a Valencia y también nexo de comunicación entre el Levante y Andalucía. Este puente está justo ubicado donde estuvo el primer vado de paso que se realizaba con una barca de maroma, para construirse tiempo después un puente de cuerda. Este camino aparece ya citado en los repertorios de Juan de Villuga de 1546 y en los de Alfonso de Meneses de 1576. En el siglo XVII fue uno de los Caminos de Correos entre Valencia y Madrid y durante el siglo XIX se consolidó como vía de primer orden entre Madrid y Castellón. 

La relevancia de este punto como nexo de comunicación explica que la Diputación de Madrid encargara al ingeniero José de Echevarría la construcción de un puente de hierro más moderno, acorde con los adelantos tecnológicos del siglo XIX. Echevarría marchó a Francia para realizar el encargo que fue adjudicado a la empresa “Imbert y Cia”, colaboradora de Gustave Eiffel, de ahí que el puente se le haya atribuido a él. Inaugurado en 1867, fue uno de los cuatro primeros puentes colgantes de hierro de la Comunidad de Madrid. 

Hoy en día la autovía a Valencia, circunvala Fuentidueña de Tajo a escasos metros de aquí y nos queda este Puente de Hierro que se ha transformado en un bucólico rincón, como testimonio de la encrucijada de antiguos caminos llenos de anécdotas y leyendas que se pierden en el tiempo.

Embarcación de la Virgen de la Alarilla

2001 — DECLARADA FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO REGIONAL 

2022 — DECLARADA BIEN DE INTERÉS CULTURAL PATRIMONIAL

Una procesión única con más de 150 años de historia. Se celebra cada año, el sábado víspera del segundo domingo de septiembre. 

Orígenes

 Según el Archivo Histórico de Alcalá de Henares, el 29 de agosto de 1866, el alcalde solicitó la autorización para usar la nueva barca de maroma para cruzar el río con la Virgen de Alarilla, patrona de Fuentidueña de Tajo, a la vuelta de la romería a la Ermita, donde se apareció a un pastorcillo. Las Relaciones Topográficas de Felipe II en 1575 mencionan: “a los cincuenta y un capítulo dijeron que a media legua de la dicha villa hay una ermita que se hace llamar de nuestra Señora de Alharilla de la otra parte del río.”

La Embarcación, nuestra seña de identidad

Casi como un ritual, la semana anterior a la procesión, la Comisión de Festejos monta la barca. El Ayuntamiento organiza el acto con la colaboración de la Hermandad de Ntra. Sra. la Virgen de Alarilla, y los fuentidueñeros participan con alegría en el día más importante de su calendario. Cada año, miles de personas asisten a la tradicional Embarcación de la Virgen de Alarilla. Alrededor de las diez de la noche, en ambas orillas del río Tajo, contemplan el descenso de la barcaza adornada con luces de colores, con la imagen de la Patrona avanzando majestuosa en la noche.

Antes de la Embarcación, un grupo de jóvenes conocidos como "El Tope" nadan con antorchas encendidas, haciendo florituras en el agua. La barca, dirigida por expertos remeros y rodeada de nadadores que lanzan "vivas" a su Patrona, recorre unos 800 metros del río Tajo que bordea el municipio.

La multitud de visitantes asiste emocionada al paso de la Embarcación, algunos con devoción religiosa y otros para disfrutar de un evento único. Como colofón, un gran castillo de fuegos artificiales ilumina el Puente de Hierro y el cielo de Fuentidueña de Tajo.

Estructura construida en hierro, compuesta por dos tramos, cada uno de ellos conformado por vigas en celosía y montantes rígidos

Logotipos Financiado por la Unión Europea NextGeneration, Ministerio de industria y turismo, Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia, Comunidad de Madrid, Aracove y Madrid Rural

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