Corpa ha sido históricamente famoso por su agua, mencionada por el mismísimo Miguel de Cervantes en sus “Novelas Ejemplares”. Decenas de manantiales brotan por doquier incluso en los años más secos, dando lugar a una abundante vegetación.
Por nuestro término municipal transcurre el arroyo de Pantueña, afluente del Jarama, aportando frescor y humedad a estas tierras.
Los manantiales más importantes han sido convertidos en agradables fuentes, que harán las delicias del visitante.
Algunas de ellas están cargadas de historia, como la Fuente del Rey, llamada así porque los reyes Felipe II, Felipe III, Felipe IV y Carlos II solían beber sus aguas, diuréticas y curativas, que eran también embotelladas y enviadas a Flandes para abastecer a los soldados de los ejércitos españoles. Del mismo modo, antiguamente se utilizaba el agua de la Fuente de las Siete Hogazas para abrir el apetito y curar inapetencias.
Otras fuentes que merece la pena visitar son la Fuente Decimonónica, la Fuente Grande y la Fuente de la Hontanilla.
Esta Fuente Pequeña, aparece ya citada en textos del siglo XVIII. Está construida en piedra caliza, con un aspecto rústico. Tiene un pequeño caño que vierte las aguas a un pilón alargado muy estrecho y de este pasan a un abrevadero de mayores dimensiones, para que beba el ganado.

