La Fundación Juarranz, inaugurada en 1902 en el pueblo de Los Santos, es un edificio centenario de ladrillo que fue construido por doña Benita Juarranz y Ramos en honor a su padre, don Santos Juarranz. El objetivo principal de la fundación era ofrecer educación religiosa y científica a niños y niñas del lugar a través de las “Escuelas Católicas Juarranz”. El diseño y supervisión de la construcción fueron obra de don Arturo Pérez Merino, un renombrado arquitecto miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y conocido por sus trabajos modernistas en Madrid.
Pérez Merino aplicó criterios pedagógicos innovadores en la estructura del edificio, dividiendo la planta baja en dos partes para las aulas, separadas por un corredor descubierto que facilitaba la iluminación y ventilación. Las aulas tenían entradas separadas para cada sexo y vestíbulos cubiertos para los alumnos. Los guardarropas eran accesibles desde las aulas bajo la vigilancia del maestro, y se diseñaron patios de recreo con cobertizos. La planta superior estaba destinada a la vivienda de los maestros.
Hoy, el edificio tiene una función exclusiva mente religiosa, con una capilla, sacristía, despacho parroquial y sala de reuniones en la planta baja, y el archivo eclesiástico y la residencia del párroco en la primera planta. Fue restaurado en 1993 y recientemente se remodeló la plaza frente al edificio, incluyendo elementos que evocan los juegos infantiles que tuvieron lugar allí en el pasado.

