
Todas las personas
tenemos necesidades diferentes
por nuestra edad,
capacidad para movernos
y manera de entender la información.
Es importante que desde el principio
diseñes los espacios pensando
en las necesidades de las personas.
Evita que las personas
con necesidades diferentes
tengan que usar entradas distintas
o pedir permisos especiales.
Si las personas pueden utilizar
los espacios de forma autónoma
se sentirán más seguras.