La iglesia de Alaitza fue construida en tiempos del románico, aunque con el paso de los siglos se le fueron añadiendo volúmenes y estructuras que alterarían su aspecto original. En su interior, este templo conserva unas pinturas murales excepcionales, datadas recientemente entre los siglos XII y XIII. Ejecutadas con un tono rojizo, y con sencillos trazos de gran abstracción, las escenas representadas en la iglesia de Alaitza nos ofrecen una rica panorámica de la vida nobiliaria en la Edad Media alavesa.
En su cabecera observamos una escena de asalto y guerra, rituales funerarios y escenas protagonizadas por damas. Y a lo largo de las bóvedas se despliegan personajes de lo más variado, entre los que destacan una mujer dando a luz, varios caballeros participando en un torneo o un grupo de posibles peregrinos.