Ermita de estilo barroco formada por dos cuerpos. El de la cabecera, mayor que el de los pies, está cubierto con cúpula encamonada sobre pechinas y linterna, y el de los pies con cornisa volada, por vigas de madera entarimada. En él se abre la puerta de entrada y una lateral hoy cegada sobre la que hay un ojo de buey oval. Sobre la portada y el óculo hay una espadaña de piedra en la que se sitúa la campana. Fue construida en el año 1717 por iniciativa de D. Diego Isidro de Guzmán y la Cerda, XV Conde de Oñate y segundo señor de la villa, tras la aparición de un Cristo crucificado a un pastor, según la tradición oral. Dedicada al culto del Santísimo Cristo de la Peña, patrón de los campeños, su mantenimiento está a cargo de la cofradía del mismo nombre, constituida en la segunda década del siglo XVIII. En la década de 1930, su retablo fue destruido y la imagen del Santo Cristo de la Peña se salvó al ser escondida en las cámaras del Ayuntamiento, de donde desapareció durante la Guerra Civil. Durante el conflicto la ermita fue convertida en cuartel de intendencia, por lo que no sufrió prácticamente ningún daño. Al terminar la guerra, el culto parroquial se celebró en ella hasta el 14 de septiembre de 1940, fecha en la que se finalizaron las obras de restauración de la iglesia, celebrándose allí la primera misa y bendiciéndose la nueva imagen. Todos los años, la imagen del Santísimo Cristo de la Peña, patrón de Campo Real, sale en procesión el día 14 de septiembre, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.

