Está dedicada a San Roque, patrono de la ciudad. Su construcción data de la primera mitad del siglo XVI. De arquitectura barroca, con muros de ladrillo con cajas de mampostería, muy similar a la Iglesia de Nuestra Señora de la Misericordia. Esta ermita tiene dos retablos en su interior, uno con la imagen de Nuestra Señora de Gracia, patrona de la ciudad y otro mayor con una excelente talla de San Roque de 1716. También puede apreciarse en su interior un magnífico estandarte de 1744, bordado en oro y plata, con la imagen del Santo. Las fiestas Patronales se desarrollan en su honor en torno a al día 16 de agosto de cada año.

