La Iglesia de Santa María Magdalena, construida entre los siglos XVII y XVIII, se alza sobre los cimientos de una estructura anterior del siglo XV. Este edificio histórico combina materiales como ladrillo, mampostería y sillares de piedra. Destaca su torre de dos cuerpos: el primero de sillarejo y sillares, y el segundo, más moderno, de ladrillo, donde se encuentran las campanas.
El interior se organiza en tres naves divididas por arcos de medio punto soportados por pilares hexagonales, con un altar mayor especialmente notable. La festividad de Santa María Magdalena se celebra cada 18 de julio con una procesión nocturna iluminada por velas, ofreciendo una experiencia única de conexión con la tradición local.

