En este curioso rincón de Ambite, donde las historias y los secretos se entretejen con el paso de los viajeros, se alza un monumento que desafía cualquier comparación: el Monumento a los Ojos, obra del polifacético Federico Díaz. Aventurero de espíritu y periodista de profesión, Díaz dejó en su pueblo natal una huella de su vasta curiosidad y su pasión por capturar la esencia del mundo a través de las miradas.
Construido entre las décadas de 1960 y 1970, este conjunto arquitectónico está compuesto por tres arcos, cada uno revestido de azulejos que son ventanas a diferentes perspectivas y pensamientos. Los azulejos, meticulosamente trabajados, presentan una galería de miradas, ideas, símbolos y frases de figuras tan diversas como Rubinstein, Armstrong, Machado, Chaplin, y lugares emblemáticos como Barcelona, o personajes históricos como Cleopatra.
Caminar a través de los arcos es como hojear las páginas de un diario visual que captura las innumerables facetas de la experiencia humana. Cada azulejo fue creado con entusiasmo y dedicación por Díaz, quien colaboró estrechamente con Rafael García Bodas, un renombrado azulejista de Talavera. Juntos, exploraron cada inspiración del artista, plasmándolas en cerámica para eternizarlas en este espacio singular.
Visitar el Monumento a los Ojos es emprender una exploración visual donde cada mirada ofrece una historia, un pensamiento o una emoción. Este lugar no es simplemente un punto en un mapa, sino un diálogo continuo entre el arte y el observador, un diálogo que invita a reflexionar sobre cómo vemos el mundo y cómo el mundo nos ve a nosotros.
Puentes, fuentes, presas y molinos
Nuestras fuentes son una parte muy importante de nuestro patrimonio y el reflejo de los múltiples acuíferos que hay en el territorio. Algunas de ellas se distribuyen por el casco urbano como: la fuente El Estanquillo, Del León y De Mediodía. Fuera del casco están la del Robledillo y la Fuente del Arca, fuente milenaria donde se ubicaron los primeros pobladores de este municipio.
Otras obras de ingeniería hidráulica que podemos visitar en nuestros paseos por el municipio son: la Presa Árabe, el Puente de los Cinco Ojos sobre el Tajuña de 1756 de estilo neoclásico, los molinos “Del Fraile”, “del Puente del Río” y este Puente de los Once Ojos del siglo XIX.
Estas construcciones son las huellas de la historia común que los habitantes de estas tierras han tenido con el río Tajuña que, generosamente, lleva regando estos paisajes desde tiempos muy antiguos.

