Te proponemos que conozcas nuestro pueblo realizando este sencillo y agradable paseo por sus calles de casas encaladas de blanco y fachadas con blasones que testimonian su ilustre pasado. Cuando no había agua corriente, ni electricidad, y todo iba más despacio, las mujeres acudían diariamente a las fuentes para recoger agua, lavar, charlar y cantar animadamente. Eran otros tiempos, en los que la gente construía sus hogares en la protección que ofrecían las cuevas que siempre mantenían una temperatura agradable, y cuyos testimonios aún podrás apreciar a lo largo de esta ruta que te recomendamos.
1. Fuente Neoclásica Siglo XVIII
Se encuentra en la plaza de Virginia del Pozo, quien fue una de las benefactoras del pueblo, llamada popularmente “La Señora”. Perteneciente a una de las familias más importantes del municipio, donó tierras para la construcción de las escuelas.
2. Fuente Del Tablado Siglo XIX
Se construyó en 1889, como atestigua una inscripción en la piedra. Es gemela de la fuente del Altillo. En el pasado, sus aguas eran esparcidas por el párroco sobre las viviendas el Sábado Santo para “espantar a los demonios”
3. Fuente de San Juan Siglo XX
4. Fuente del Altillo Siglo XIX
5. Fuente del Parque de la Morera Siglo XXI
6. Casas Cueva La existencia de este tipo de construcción se remonta al siglo XIX.
Los señores de la villa cedieron terrenos para que los jornaleros edificaran sus viviendas. Desde entonces, la fisonomía de las casas cueva ha cambiado al incorporarse fachadas encaladas y chimeneas. En la década de los ochenta del siglo XX aún se encontraban habitadas setenta casas cueva. Actualmente, quedan algunos ejemplos en el área de las calles de Cuevas Viejas, San Roque y Virgen de Guadalupe.

