Los primeros pobladores de estos parajes de Bellaescusa fueron unos anacoretas que se refugiaron en este espléndido paisaje sobre el río Tajuña. En este bello paraje nos encontramos con la ermita de Ntra. Señora de Bellaescusa Coronada, patrona de Orusco. Fue construida por los orusqueños en el siglo XIII y junto al edificio crece una higuera con tres tipos de hoja: de parra, de higuera y de morera, según cuenta la leyenda. Junto a la ermita existe un refugio, restaurado de las ruinas de un antiguo convento-claustro construido por los primeros religiosos que habitaron el lugar. Las fiestas patronales en honor a la Virgen de Bellaescusa se celebran a finales de agosto, principios de septiembre.
Desde tiempos inmemoriales, liebres, conejos y perdices han poblado esta región, convirtiéndola en un escenario ideal para los cazadores. La historia que nos ocupa se remonta quizás al siglo XIII, cuando dos cazadores dispararon simultáneamente a una misma perdiz, preludiando una leyenda.
A finales del siglo XVII, el capellán de la ermita de Bellaescusa canonizó esta leyenda. Relató que, en un paraje agreste y montuoso, cerca del río Tajuña, dos caballeros de la Orden de Santiago se enfrascaron en una acalorada disputa que casi culmina en tragedia. Bajo una higuera, a punto de entregarse a la violencia, una aparición mariana los detuvo, transformando su ira en una paz duradera. Ante el milagro ambos caballeros exclamaron “Bella escusa para no reñir”, frase que inspiró el nombre de la ermita y de su Virgen.
La narrativa se enriquece con el misterio de una higuera que todavía se mantiene en pie y que portaba, supuestamente, hojas de parra y morera. La ciencia moderna ha desmentido este hecho, revelando que sus hojas, aunque de formas variadas, no son producto de injertos. Aun así, la tradición sostiene que los higos de este árbol, eternamente inmaduros, poseen propiedades curativas contra el dolor de cabeza.
Se llega a la Ermita por un agradable paseo de unos 5 kms (ida y vuelta).
Mirador de las Pilas
Otro agradable paseo que se puede realizar desde este punto es el del Mirador de las Pilas. Se trata de un lugar privilegiado desde el que se puede observar todo el Valle del Tajuña y admirar la riqueza natural que todo lo rodea. Ubicado en el paraje conocido como “Altillo del Guarda”, fue un antiguo puesto de guardia para la vigilancia del campo y las tierras de labor. Se encuentra a unos 2 Kms de aquí (ida) por un agradable sendero que no presenta dificultades, pero aun así lleva siempre agua y protégete.

